lunes, septiembre 11, 2006

todavía

Aun no me he marchado
Porque no tengo donde volver.

lunes, julio 03, 2006

hoy

Alejados por el tiempo
empezamos a volver,
te convertiste en presente
yo volví a ser futuro.

Amaneció sobre tus labios,
los brazos de un sol ardiente
trajeron mi rostro ante tus ojos.

Te propuse un olvido
y tú me invitas a cenar
Nos juntaremos entonces ayer
mañana es muy tarde.

viernes, junio 30, 2006

se vende

Una Isla llena de cuentos que parecen historia, una patria y su bandera, unos votos que se botan, unos sueños, metros de carreteras que te llevan al mismo sitio, una bahía nombrada como pájaro, las remesas de lo que vuelan, arena en fundita, un par de tetas, y unos dientes blancos que muerden la sonrisa de “No problem”, se vende un cocotero escoltado por un sankipanky (si no llevas prisa “te tejemos los cabellos”), se vende latifundios con promesas de hidrocarburo y bachilleres analfabetos y licenciados con licencia para taxi, bancos quiebran bolsillos de telas, unos pesos que valen penas, héroes serios y otros cuantos mas brillantes y charlatanes, con fundaciones, secretarias, secretarías, se vende ladrones vestidos de policías, se venden sueños, si los compras, jamás podrás dormir.

jueves, abril 20, 2006

cartas de esas que se rompen, para no entregarse.

Apenas me levanto, y empiezan a aparecer formas como de acuarelas sobre paredes y techos, y entonces mi vaga memoria suele especular sobre la posibilidad de que algunas de esas figuras sin nombre, se llame igual a ti o que tengan algo de tus ojos, alguna línea parecidas a las de tu sombra. He pensado incluso en un boicot mental, como el que una vez confundiste con mis intensas ganas de amarte. Pero no, creo que es algo aun más fuerte, es una fijación indeleble de algún momento en que me provocaste una excesiva excitación, no apta para novatos caminantes en los callejones del corazón, (lo pienso, pues siempre trato de justificar lo absurdo) pero hoy se me antojan las ganas de extrañarte y desearte una receta letal para ir a la cama y lo peor aun, un deseo enfermizo de que lo sepas.
Haces rato caducó mi fecha de cumpleaños, expiraron así las sonrisas de oreja a oreja, el brindis, el vino, las burlas infames de algunos que pretenden hacerte un favor al burlarse de una hazaña tuya (interpretadas por cualquier inepto como desgracia) descendió también el ruido, entonces tus voces resonaba sobre el calor de la noche y me marché a casa. El Ministro de los cuentos y el Ada de los dibujos no quisieron volar conmigo, pero me llevaron a dormir convenciéndome de dejarme convencer por mi, y yo, dos metros encima de ellos, intentaba desdibujar tu cara de entre las nubes que suelen formase sobre mi cabeza, los días de mucho sol y cuando suelo andar solo.
El Ministro, incluso recomendó una dieta de ensaladas, jugos repitiendo varias veces al día un buen plato tomates. Insistía en los fabulosos resultados de la receta para desintoxicarme ¿no entiendo porque todos piensan que eres algo tóxico? ¡Eso, no lo piensa ni mi piel, podrida varias veces por tu beso sin deseos, sanada varias veces por el olvido!.
No te quito mas tiempo, solo tenía un burdo apetito de escribir, aunque confieso sentirme como una hormiga en un péndulo indeciso entre tu o el vacío, sin pensar en las consecuencias de acercarme a ti, sin saber con cuales de tus armas me lastimarías nuevamente y entonces yo, lesionado y vengativo bailaré con tu corazón sangrando entre mis manos, en una noche de mardi grass, delante de todos, exhibiendo el valor cobarde de una ira infantil.
Entraño tu cara sobre mi rostro, no me avergüenza extrañarte tampoco escapar de ti.

martes, abril 04, 2006

masturbación asistida

Cuando me conocí, ya era grande,
traía barba y muchos recuerdos ajenos,
algunas pasiones divertidas, recurrentes como vicios,
otras menos frecuentadas pero igual de buenas, como el querer.
Desde entonces, me gusta presentarme con mi propio nombre, el que se me negó de nacimiento
Dispuesto a recrear mi rostro en cualquier cara
y entonces poder amarte, como me atrevo a amarme yo mismo.

lunes, marzo 20, 2006

cómo como

Cuando como, cierro mis ojos
e ignoro la masa que se tiende en mi lengua
y sobre el plato posa para la próxima mordida,
más bien me concentro en sus aromas,
sus sabores,
en el amor que la coció y la trajo hacia mi.

Me reclino sobre la textura de su más recóndito gustillo
y busco la sal,
el calor,
la pimienta,
los fantasmas de las yerbas
y la fogosidad de las lágrimas de la cebolla.

Cuando es una fruta virgen,
me provoca el crujir de su bondad,
y las ganas con que trinca su piel entre mis dientes
sin dejarse ir,
sin dejarme venir,
y rebosa con su dulce mis fantasías
y con su jugo mi paladar.

Cuando como, acostumbro dejar entre sectores de mí,
el volumen,
las salsas,
los huesos,
y las guarniciones exóticas;
mejorado, me coloco a ver morir al deseo,
el mismo que una vez fue hambre;
el duende tormentoso que me acarreó hasta aquí…

cuando como, no pienso en ti
mas bien en lo que de ti me gusta;
y dejo disponibles
las sábanas y los platos.

Esta noche ya cené…
pero no me acuerdo, a quién me comí

domingo, marzo 19, 2006

oscuro

Me sedujo la noche y encontré en ella tu boca,
deformada contra un cristal,
buscando que morder.
Me despertó otra noche y vi entre sombras
tus pechos liberados y enardecidos por dar de comer.
Me encontró esa noche, y apareciste tú con ella
desatando demonios, se fue con prisa, con ganas de volver
Regresó la noche y me dejó desnudo,
frente a ti, crecido en deseo, sin nada que esconder.
Espero que venga esta noche, para desgastarnos
después de tanto haber coincidido, no hay mucho que perder.

No soy un ser oscuro,
pero me cautiva la noche
y todo lo que ella implica.