viernes, abril 29, 2005

AQPI

Excusivo para un par de ojos empotrados en un alma con piel, corriendo entre las ciudades repletas de gentes y vacías de corazones.
Tenerte en mis sue?os, remedió una pesadilla de a?os, de payasos aparecidos que juegan a darme fe, mientras les sangra el maquillaje de dolor.
Hoy, como cualquier día, pensé en tu nombre para rebasar la jaqueca, y tu mano sonriente cargada magia blanca tocó punta de mi nariz dejandome poderoso.
Confienso no tener el valor suficiente para desnudar mi codicia, confieso el temor a que estas letras, despierten un enojo o la desilución postergada.
Pero bien, no pido respuestas, es solo una confesión maldita, que de no escapar de mi cráneo, movilizaría vientos de ciclones, dejando tu cuerpo tranquilo en el ojo del huracan, cada vez mas lejos de mi verdad, lo peor, es que puedo estar equivocado.
Perdona la franqueza, tu obligación es responder a tu deseo, por mi parte, me conformo un rostro amigable, pegado como postalitas en la puerta del ba?o que abre a veces el camino al cielo.

domingo, abril 24, 2005

Bienvenido el olvido

Hace varios días, desperté con un breve olor a soledad, en sólo minutos después de contar cada elemento preciso para respirar, me doy cuenta que no había tal desierto, era sencillamente que el espacio en que faltabas ocupaba mucho aire en mi habitación. Fue preciso, hacer algunos cambios, moviendo muebles transponiendo la luz con espejos, usando toallas como cortinas para cubrir el hueco donde entra la sombra, por el mismo lugar te marchaste. Los cambios parecen ser efectivos ya casi no te recuerdo. Cuando el deseo impotente transita por las calles del dolor, se revela inminente la venida del olvido.

miércoles, abril 13, 2005

Sobrevivientes

Las calles, convencidas que no llevaban a ninguna parte, se hicieron estrechas y oscuras, pálidas y calientes en la tarde, nosotros, seguros que haciendo algunas combinaciones estratégicas de caminos con esquinas, en una ciudad pasivamente muerta, llegaríamos a algún lugar en especial, por lo menos donde mantener con arrojo y ganas la noche.
Así llegamos a casa del espa?ol, para montar algunas escenas de Sodoma. Vodka sobre la mesa, jugamos todos al matador. Los cadáveres, se contaban por miles. Los únicos sobrevivientes para el lunes en la ma?ana, fueron las fotografías, que nos desnudaban sin pudor de computadora en computadora.

Anoche

Anoche devoramos la noche, colgados del teléfono nos tragamos las horas, y revelamos la colisión de dos mundos.
Aun no salía el sol, pero sobraba luz que asustaba el sue?o de los gatos, mientras en insomnio marchaba a la cocina por un poco de café, entonces era muy tarde para guardar secretos y me fui a la cama desnudo, con una flor en la mano.
Ma?ana, no se que pasará, tampoco quiero indagarlo, únicamente sé que ando desnudo, esperando que llame, con miedo que ocurra y entonces nos duela, con miedo que no acontezca nada y entonces vuelva la noche.