jueves, septiembre 22, 2005

testimonio

Josefina empezó a escribir su testimonio cámara en mano, compendiando con cuidado todo lo que ocurría minutos antes de dar a luz a su Adriana. Con su ansiedad entretuvo a Magda, (su chofer) provocando un fatal accidente quedando presa en el carro, con la femoral abierta.
La inconciencia y el dolor le llevan buscar fuerzas en sus recuerdos, mientras en tierra, los paramédicos tratan de hacer el parto, y salvar así a cualquiera de las dos (pues la tercera que iba al volante, había muerto) La cámara quedó close up (como si el destino la hubiera colocado intencionalmente sobre el rostro de la madre) aprovechó aquel recuadro para grabar los gestos de lúgubres dolores y gemidos de total impotencia.
Entre sus recuerdos, paseando entre la vida y la muerte, recordó la cicatriz que veinte y dos años atrás, la separaría de su siamesa, con quien compartió un mismo corazón y nueve meses de renta en el vientre de su madre (quien volaba de Puerto Rico para el nacimiento de su nieta) también recordó que necesitaba mucha fé para retener la vida y darle tiempo a que los paramédicos hagan por lo menos el parto y salvaran su pequeña.
Jamás imagino que su sacrificio de dar a luz, sería anular la deuda pendiente con su hermana, a quien un día le quito el corazón y también el nombre para dárselo a su hija. Hoy, a las 6:00 de la tarde, en un profundo y corto dolor, le regresaba la vida, y como testimonio un macabro video.